viernes, 26 de octubre de 2012

Posturas de yoga: El árbol

¡Buenas noches! ¿Cómo va la semana? Espero que bien. La mía ha sido un poco rara, no mala pero sí extraña. Pero como siempre intento ver el lado positivo, es verdad que a veces es complicado, pero nunca hay que venirse abajo. Así que ya sabéis, intentad buscar siempre algo que os haga sonreír, aunque haya muchas cosas que traten de impedíroslo. 
Por lo demás.. estoy un poco preocupada,porque hay un examen (mi primer examen universitario) a la vuelta de la esquina, pero sumamente contenta por cómo están transcurriendo mis semanas aquí.
También estoy muy feliz, porque he recibido alguna que otra crítica constructiva, y tengo noticia de nuevos lectores... asique ¡gracias!.

Y ya sin más distracción, os dejo la entrada de hoy.
Es sobre una postura de yoga, que entra en la categoría de posturas de equilibrio y de pie, también es una de las más conocidas fuera del mundo yogui.

VRKSHASANA - El Árbol
Como todas las posturas de equilibrio, requiere un esfuerzo de concentración bastante importante, por lo que para facilitar su práctica puedes fijar tu vista en un punto fijo.
Lo siguiente, una vez situado de pie con las piernas juntas, deslizarás la pierna derecha por la pierna izquierda hasta la altura que puedas mantener.
El siguiente paso serán los brazos, que irán subiendo por tu abdomen hasta situarse en tu pecho en posición de plegaria (las palmas de las manos juntas). 
En el momento en el que ya has logrado mantener el equilibrio los brazos irán ascendiendo por encima de tu cabeza, como si formaras la copa del árbol, dejando los brazos ligeramente flexionados. 
Una vez situado en la postura final, lo importante es mantener la postura, y durante ese tiempo puedes realizar ejercicios respiratorios (pranayama) y también mentales.
Puedes imaginar que comienzan a salir raíces de tus pies, como cada vez entras más en contacto con el suelo que hay bajo la planta de tu pie, lo importante es sentirte cómodo en la práctica. 
Para deshacer la postura lo único que hay que hacer es dejar descender la pierna a lo largo de la otra y descender los brazos lentamente. 

Los principales beneficios de esta postura a nivel físico es el refuerzo que supone para músculos de las pierna y las rodillas, además de contribuir a mantener la columna vertebral en una posición recta, y contribuye a la digestión y dolencias estomacales. En cuanto al plano mental, desarrolla el equilibrio del cuerpo y mejora mucho la concentración. 
El principal chakra que estimula es Muladhara, o el chakra base o de la tierra, que conecta con el suelo a través de nuestros pies. 
Se recomienda no forzar la postura a aquellas personas con problemas en las rodillas.



Y hasta aquí todo, al menos por hoy. Sabéis que podéis seguir nuestra página en facebook, y también nuestra cuenta en twitter, además de compartir esta entrada si os ha gustado con los botones situados en el margen izquierdo, junto con las listas de reproducción de relax y música budista.

¡Espero que os haya gustado! 

Feliz fin de semana.


NAMASTE

1 comentario:

  1. Y tu haces eso? Lógico que tengas agujetas jajaja! Pero mola bubita (L)

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